Sant Jordi… Saint George!
Hace unas horas me di cuenta de que hoy es Sant Jordi… uno de mis dias favoritos en Catalunya! Me han venido a la cabeza mil recuerdos de paseos por las ramblas, rosas, libros, momentos compartidos…
En las ultimas semanas he pegado mas saltos que un canguro y han pasado tantas cosas que poco sentido tiene entrar en detalles. La proxima vez no dejare el blog de lado durante tanto tiempo ya que se me hace una montanya pero voy a recopilar lo mas importante.
Despues de Tailandia me encontre con Nuria en Bali. Nuria es una amiga de Barcelona que decidio unirse durante sus vacaciones de semana santa. Fueron 2 semanas de turismo, playitas, islas y ¡cosas de chicas! Shopping y hablar, hablar y hablar sobre la vida. Una gozada! “Casualmente” acabe con Nuria en Ubud una mecca del yoga y asi, cuando ella se fue me pase el dia practicando asanas y saboreando conscientemente mis ultimos dias en Asia ya que me quedaban 5 dias para coger el avion hacia Sydney.
A pesar de la preparacion psicologica fue un shock. No estaba preparada para una megaciudad occidental. Me encontre desorientada y estresada. No entendia por que la gente corria (por prisas o por hacer ejercicio), los precios, la anonimidad de una gran ciudad…
Echaba (y sigo echando) de menos muchas cosas de mi experiencia asiatica. 5 meses en Asia han dejado huella en mi: ha aumentado considerablemente mi tolerancia al picante, tengo dominada el WC y la ducha asiatica, ya no camino a toda prisa, mis pies parecen los de un hobbit por caminar descalza todo el dia, me encantan la companyia de los geckos y sus ruidos nocturnos, las risas de los ninyos y su curiosidad, la harmonia dentro del aparente caos, las playas tropicales… la lista seria muy larga pero la dejare aqui. Sin duda alguna, un pedacito de mi corazon es asiatico!
Visto que no se me pasaba el shock y que no me sentia a gusto en Sydney me compre un billete para Nueva Zelanda. Mientras que esperaba a que pasasen los dias para irme conoci a Nathalie, una alemana, con la que me fui a un parque nacional llamado Blue Mountains. Necesitaba estar en la naturaleza y tuve la suerte de encontrar una companyera de viaje a la que le gusta acampar y hacer excursiones. Nathalie, a sus 20 anyos, no dejo de sorprenderme. Lleva 7 meses viajando sola por Australia con su coche y trabajando para costearse el viaje! Ole!
Nathalie y yo teniamos tan pocas ganas de entrar otra vez en Sydney que apuramos hasta el ultimo momento. Me dejo directamente en el aeropuerto, de manera que llegue a Christchurch (Nueva Zelanda) sin haberme duchado en 4 dias! Un milagro que los perros de la aduana kiwi me dejasen entrar!
En Christchurch me puse manos a la obra con mi mision: comprarme una furgoneta. Me hacia ilusion despues de tantos meses cogiendo buses, haciendo y deshaciendo la mochila, buscando hostal… Me costo 5 dias decidirme por una y no me resulto nada facil. Las cosas tecnicas (por desinteres) a veces me superan y tener que tomar sola la decision de gastarme unos cuantos miles de dolares me costo mucho. Al final me anime y me lance! Se llama “George” (por lo que hoy es su santo), tiene 22 anyitos y es japones. Papeleos, chequeos mecanicos, contratacion de seguro… una vez resuelto todo y hecha la primera compra en el super nos lanzamos a la carretera. Hoy es nuestra tercera noche de luna de miel por la isla del sur de NZ y aun estamos en fase de adaptacion.
El frio, la lluvia, los paisajes desiertos (exceptuando las ojevas), los comercios cerrados a las 5 de la tarde, la oscuridad a las 6 de la tarde, km de carretera sola… no se me esta haciendo facil. Es temporada baja en NZ y hay pocos viajeros. La gracia de ir en furgoneta es dormir en cualquier sitio, ser autonomo pero yendo sola no me atrevo. Me siento sola. Me he llegado a cuestionar si he tomado la decision correcta pero supongo que es demasiado temprano para saberlo. Necesito darle una oportunidad y experimentarlo.
Durante el dia de hoy no ha parado de llover, cosa que le resta encanto a viajar en furgoneta. No he parado de empujarme y automotivarme frecuentemente. “Basta de morrinya! Estas en Nueva Zelanda y a por todas con el road trip!”
Como siempre ha funcionado.
Pero lo que mas ha alegrado mi dia ha sido oir unos espanyoles en el camping. David y Miguel! Que ilusion! Nos hemos pasado las ultimas 3 horas charlando.
Aunque soy muy independiente y me encanta estar sola todo tiene su limite. En la naturaleza tan solitaria de NZ necesito companyia y me ha salido el instinto gregario. Asi que a los 20 minutos de conversacion les he preguntado cual era su ruta y si me podia unir a ellos. La ruta me daba igual, lo unico que me importaba era sentirme acompanyada. ¡Manyana George y yo nos vamos con ellos hacia el sur por lo que me siento muy afortunada!














